domingo, 20 de septiembre de 2015

¿Por qué el alumno insiste en que se le siga explicando?




¿Por qué, a estas alturas, y a este nivel de escolaridad, los alumnos seguimos exigiendo a los profesores que nos expliquen una tras otra vez el mismo tema?
La educación básica se basa tanto en que los profesores tienen que explicar los temas a los alumnos, hasta que el alumno “aprenda por completo”, pero, ¿acaso éste método o modelo de aprendizaje realmente funciona? ¿Quién está cometiendo un error? ¿Realmente el alumno comprende de ésta manera?
Tanta es la costumbre de los alumnos que, cuando llegan a un nivel universitario, esperan encontrase con la misma situación. Hemos llegado a un punto en que ya no pedimos, si no que exigimos la misma atención de los profesores, sin darnos cuenta que estamos en un grave error.
Toda mi vida escolar he escuchado compañeros decir que las matemáticas son difíciles, y qué decir del álgebra, se ha convertido casi en una pesadilla.
Las matemáticas realmente no son un tema difícil, ni tan complicado. La dificultad que se nos presenta es que no tenemos buenas bases, hemos confundido mucho el término “aprendizaje” que, en lugar de comprender el álgebra nos empeñamos en aprenderla.
Si comprendiésemos los temas, nos daríamos cuenta que el álgebra refleja situaciones tan cotidianas, la vida está llena de álgebra. Un conocido chiste es: “Profe, ¿y cuándo voy a ir a la tienda a pedir un trinomio cuadrado perfecto de tomate?”, y por qué no.


Entonces, a manera de conclusión se podría decir que si el estudiante no aprende, es porque está acostumbrado a que se le dé todo en las manos sin inculcarle el hábito de indagar por sí mismo,  y en el momento en el que esto no llega, entra en una situación de bloqueo. Es cierto que hay que aprovechar los conocimientos y la experiencia del profesor para la resolución de dudas, pero es imposible tratar de que un alumno aprenda, si él mismo no tiene la intención de hacerlo.





Multiplicación por geometría

Existe una forma en la que se pueden multiplicar número considerados "grandes", sorprendentemente sin tener que utlizar ninguna multiplicación.
Hay un método en el que se utiliza la geometría para representar multiplicaciones, éste se basa en dibujar líneas.
Cada una de las líneas representa una cifra de la multiplicación. Éstas se acomodan paralelamente. Ejemplo:


Una vez representada la multiplicación en forma de líneas rectas, se procede a sumar cada una de las intersecciones que las líneas producen:
 
Una vez acomodadas correctamente los resultados de las sumas realizadas, se supone éste es el resultado final de la multiplicación. Puede ser comprobado el resultado realizando la multiplicación de manera convencional.

El método funciona porque, se cumple una propiedad llamada "propiedad distributiva, algo parecido a lo que se cumple cuando se multiplican términos complejos o algebraicos cuando se tienen variables.

Creo que es un método muy sencillo que deberíamos usar si lo que queremos es ahorrar tiempo y querer obtener resultados muy exactos. 




martes, 15 de septiembre de 2015

Ejercicio 1. La Ley de Bode


Johannes Kepler. Serie Cosmos de Carl Sagan

Poco conocemos acerca del tema de la astronomía, planetas, sistema solar, espacio, estrellas, cuerpos espaciales, etc. Keple, uno de los grandes científicos de la historia realizó importantes investigaciones, pero ¿acaso conocemos sus tres importantes leyes? Los invito a conocer un poco de la historia detrás de sus grandes descubrimientos.
El video habla un poco acerca de los descubrimientos que realizó Johanes Kepler, con ayuda de otro científico llamado Tycho Brahe, sobre el movimiento de los planetas en el Sistema Solar. Kepler pudo formular esta teoría después de darse cuenta que existía una relación entre círculos y sólidos, y de ésta manera, una relación entre astronomía y matemáticas para explicar el movimiento de los orbitales de los planetas. Llegó a la conclusión que, las órbitas planetarias tenían forma de elipse, realizó una fórmula y explicó el tiempo que se tardan los planetas en dar la vuelta al Sol, los planetas cambian su velocidad en lugares más lejanos al Sol. En esto basó sus tres Leyes, y el día de hoy, gracias a Johanes Kepler, podemos saber y entender el comportamiento de los planetas en el sistema solar.